La mayoría de las empresas no sabe qué datos personales trata, dónde están ni con qué justificación legal.
Un inventario vivo de los datos personales de tu empresa, con base de licitud asignada a cada tratamiento y listo para responder ante una fiscalización.
- Mapa de datos por sistema, área y finalidad, con plantillas por industria.
- Registro de actividades de tratamiento generado automáticamente.
- Base de licitud documentada para cada dato que tratas.
Pedir consentimiento no basta: hay que poder probar quién aceptó qué, cuándo y con qué texto.
Un registro de consentimientos a prueba de fiscalización, con versionado de avisos y evidencia por cada aceptación o rechazo.
- Ledger de consentimientos con fecha, texto aceptado y evidencia técnica.
- Finalidades separadas y casillas sin pre-marcar, como exige la ley.
- Revocación tan fácil como la aceptación, con registro del cambio.
Cualquier persona puede pedir acceso, rectificación, supresión, oposición o portabilidad — y el reloj de 30 días corre desde que lo pide.
Un canal público para recibir solicitudes y un flujo interno que asegura la respuesta dentro del plazo, con registro que lo demuestra.
- Botón/portal de derechos instalable en tu sitio web.
- Flujo de gestión con responsables, verificación de identidad y plazos automáticos.
- Historial completo de cada solicitud como evidencia de cumplimiento.
Políticas de privacidad genéricas o desactualizadas que no reflejan lo que la empresa realmente hace con los datos.
Política de privacidad, avisos y cláusulas generados desde tu inventario real — coherentes con tu operación y actualizables cuando cambia.
- Documentos generados automáticamente desde tu inventario.
- Versionado con historial: sabes qué texto estuvo vigente y cuándo.
- Tú solo validas: sin partir de cero ni copiar plantillas ajenas.
CRM, agencias, contabilidad, nube: terceros que tocan tus datos sin un contrato que regule el tratamiento son tu responsabilidad.
Un registro de encargados con contratos de tratamiento de datos gestionados por la plataforma, incluidas las transferencias internacionales.
- Inventario de proveedores que tratan datos por encargo tuyo.
- Contratos de tratamiento (DPA) generados y con seguimiento de firma.
- Identificación de transferencias internacionales y su base.
Una filtración mal gestionada multiplica el daño: la ley exige evaluar, notificar y registrar cada incidente de seguridad.
Un flujo guiado que te dice qué hacer, a quién notificar y en qué plazo — con el expediente del incidente como evidencia.
- Evaluación guiada de severidad y de la obligación de notificar.
- Notificaciones a la autoridad y a los afectados con plantillas listas.
- Registro de incidentes exigible ante fiscalización.